Vuelo del Centenario

    El 28 de septiembre, llegó al aeropuerto de San Pablo, Mercé Martí en su Bücker/CASA C 1.131, en la segunda jornada del "EADS Vuelo del Centenario", que conmemora  los cien años de la existencia de la aviación y rinde homenaje a todos aquellos que desde los hermanos Wright en 1903 hasta nuestros días han contribuido al desarrollo de la aviación y la aeronáutica en todas sus facetas, y cuyas etapas serían Madrid-Sevilla, Sevilla-San Javier, San Javier-Valencia, Valencia-Barcelona, Barcelona-Sabadell-Barcelona, siendo la última el regreso desde la Ciudad Condal a la capital del Reino, Madrid.

    En el recibimiento del que fue dispensada la tripulación, compuesta por la piloto Mercé Martí, y su copiloto y mecánico Eduardo Rodríguez, estuvieron presentes el General del Ejército del Aire D. Pedro Bernal, jefe del Mando Aéreo del Estrecho y 2ª región aérea, el General del Ejército del Aire D. Juan Garay, jefe del Servicio Histórico y Cultural del Ejército, SHYCEA, autoridades del aeropuerto, D. Antonio Daza, nuestro presidente y miembros de nuestro Real Aeroclub, representante de la compañía EADS y patrocinadores del vuelo.

    Esta segunda etapa se inició en el aeropuerto de Cuatro Vientos, Madrid, con condiciones VFR y sin ayuda a la navegación, tomando como referencia la autovía de Andalucía, y a una altitud comprendida entre los 3500 y los 5500 pies, con una duración de 3 horas y 20 minutos. Se realizaron escalas técnicas en Ocaña y Córdoba. El vuelo no ha estado exento de inconvenientes, como puede ser el fallo de magnetos justo antes del inicio, y solucionado por los técnicos de la Fundación Infante de Orleans,  el fallo del freno izquierdo detectada en Córdoba, lo que no supuso ningún problema a la experimentada piloto, o el incremento en la temperatura del aceite detectada en los últimas millas del vuelo. Pero también se vivieron estampas tan aeronáuticas, como el vuelo en formación con otra Bücker, que procedente del Aeroclub de Valencia, la escoltó hasta Ocaña.

    Mercé Martí declaró a su llegada: "Llegar a Sevilla me hace recordar hazañas aeronáuticas que se han protagonizado en esta ciudad y que han sido llevada acabo por españoles". Y no le falta razón, pues es en nuestra capital donde se ha forjado una larga tradición aeronáutica, pudiendo nombrar como ejemplos, el establecimiento de la primera línea aeropostal entre Sevilla y Larache, o el épico vuelo protagonizado en 1929 por los pilotos Jiménez e Iglesias, que cubrieron la distancia entre Tablada y Bahía, en Brasil, sin escalas, a los mandos de un Breguet 19TR, bautizado con el nombre de "Jesús del Gran Poder", fabricado por la compañía española CASA. O el no menos épico vuelo de los capitanes Barberán Y Collar, que a bordo de otro Breguet 19 Super TR, también de CASA, y bautizado "Cuatro Vientos", batieron el récord mundial de distancia, en 1933, o el vuelo realizado por los aviadores militares Rodríguez y Haya a través del Sahara y con destino Bata en Guinea Ecuatorial. Son estos pocos ejemplos exponentes de la riqueza histórica de la ciudad de Sevilla.