Visita al Real Aeroclub de Málaga 17/05/03
Como anunciamos en la página principal en noticias, es nuestra intención hacer una serie de visitas a lo largo del año, con motivo de los actos conmemorativos de nuestro 75 aniversario, a los distintos aeroclubes que nuestras capacidades logísticas nos permitan.
En esta primera ocasión hemos ido al aeródromo Leoni Benabu, en la zona de la Axarquía, sede del Real Aeroclub de Málaga. Tras varios intentos frustrados por diversos motivos, entre los que se encuentra, como no, el meteorológico, y haciendo cierto el refrán de "A la tercera va la vencida", por fin el sábado 17 de Mayo de 2003 y con una meteorología estupenda nos reunimos las siguientes tripulaciones que realizarían el vuelo:
Cessna 150 EC-CTH; Juan Manuel Barroso y Juan Terrón
Cessna 172 EC-CXP; Miguel Egea, Raúl Limón y Octavio Mendoza
Cessna 172 EC-IHF; Antonio Daza, Beltrán Rubio y Javier Bozzino
Motovelero SF25 EC-ICI; Walter Fisher
Salvo Walter que partió desde su base en Villamartín, coordinando que nos encontraríamos en la Axarquía, el resto de la flota lo hicimos desde la base del Real Aeroclub de Sevilla, situada en el aeródromo "La Juliana". El despegue se organizó de tal forma que el avión con menores prestaciones partiera en primer lugar, para así no diferenciar en mucho las horas de nuestras llegadas. En primer lugar lo hizo la EC-CXP, seguida de la EC-CTH y por último la EC-IHF. Para esos momentos la EC-ICI estaba ya en camino. La distancia a cubrir era aproximadamente de 100 millas náuticas y aunque las potencias de los motores va desde los 100 CV de la Cessna 150, pasando por los 145 CV de la Cessna 172 EC-CXP y llegando a los 160 CV de la Cessna 172 EC-IHF, nuestras horas de llegada no se diferenciaron en mas de 14 minutos. La ruta elegida fue directa desde La Juliana al punto de notificación N del TMA de Málaga, bordeando éste y guardando prudencial distancia del VOR Martín, punto muy congestionado por ser ruta de aproximación del aeropuerto de Málaga. La altitud elegida por todos fueron unos cómodos 5500 pies, lo que nos permitió salvar el punto de aproximación antes mencionado, sin ninguna dificultad. Haber elegido una altitud mayor hubiese podido significar interferir la aproximación de los tráficos comerciales y que consecuentemente el control nos hubiese desviado de nuestra ruta. Comentar como anécdota de este trayecto que debido al tráfico de la Base Aérea de Morón, la EC-IHF tuvo el placer de casi volar en formación con un C-5 Galaxy, que realizaba el circuito de aproximación para aterrizar, algo impresionante. Con suficiente antelación, y una vez librado el citado VOR, comenzamos ascenso a 7000 pies para sobrevolar la zona montañosa. Sobre punto N situado en Archidona, viramos al sur hacia punto N1, entre las poblaciones de Riogordo y Colmenar. Una vez sobrepasadas las mayores alturas de la sierra y con el hermoso valle del Río de la Cueva como referencia, comenzamos el descenso hacia la Axarquía, en este punto cabe destacar las hermosas vistas de Comares, que encaramada en lo alto de una cima saluda a las tripulaciones a su paso, aterrizando en torno a las 12 del medio día. Cuando la EC-IHF estaba en final de la pista en servicio, la 13, entraba en circuito de tráfico Walter con su EC-ICI. Inmejorable labor de navegación y coordinación. Una vez en tierra fuimos recibidos por Jose Manuel, vicepresidente del Real Aeroclub de Málaga, ya que su presidente Santiago, muy a su pesar, no pudo asistir por motivos laborales. Trás un tiempo en el que disfrutamos de la actividad del aeródromo, entre las cuales cabe destacar el vuelos de una legendaria Bucker, y el lógico intercambio de experiencias, nos dirigimos a la sede del Real Aeroclub de Málaga donde en compañía de unos bienvenidos refrigerios compartimos mil y una historias. A continuación fuimos agasajados con un magnífico almuerzo, en el que destacaba una exquisita paella, trás el cual hicimos entrega de una placa conmemorativa de nuestra visita, y como agradecimiento del inmejorable recibimiento del que fuimos objeto. Una vez comenzó a refrescar y después de un paseo por las instalaciones, para como se suele decir, "bajar la comida", comenzamos el regreso, estando todas las tripulaciones en tierra sobre las 20:00 horas.
Una vez más reiteramos el agradecimiento al Real Aeroclub de Málaga, y en especial a la persona de José Manuel, que tan bien nos ha hecho sentirnos.
El buen sabor que nos ha dejado a todos la experiencia, nos ha llevado a hacer planes de futuro, siendo próximamente ellos quienes disfruten del vuelo para visitarnos, y más aún, establecerla en calendario, para que al menos anualmente tengamos un pretexto para reunir nuestras aficiones y pasar tan agradables momentos.