Festival aéreo "Aire 06. Murcia". Junio 2006
Por Javier Bozzino
El Ministerio de Defensa, a través del Ejército del Aire, junto con la Comunidad autónoma de la región de Murcia, han organizado unas jornadas aeronáuticas, con el título "Murcia, nuestra cuna" , y cuyos actos han ocupado las semanas comprendida entre el 22 de Mayo y 4 de Junio. Con esta frase, cargada de simbolismo, se ha querido rendir tributo a una relación singular que ya dura 61 años. La relación que existe entre la Academia General del Aire y Murcia; la primera como lugar de comienzo para las carreras de los pilotos de nuestra Fuerza Aérea, y la segunda, como la Comunidad Autónoma que la acoge desde su constitución en 1945.
Dentro del programa estaba la celebración de un festival aéreo que ocuparía el fin de semana del 3 y 4 de junio. El sábado se dedicaría a una estática y el domingo a la exhibición en vuelo. En el transcurso de los días, desde su anuncio oficial, los distintos participantes iban confirmación su asistencia. Todos los aspectos del festival iban siendo puntualmente informados a través de la Web www.aire06.com. Ya desde el comienzo, el festival apuntaba, a convertirse en uno de los mejores jamás celebrados en nuestro país, y tanta expectación creó entre los aficionados, que a dos meses de su celebración no quedaban plazas hoteleras en el entorno mas cercano.
Entre estos aficionados que asistieron, cifrados en mas de 400.000, nos encontrábamos una pequeña representación del Real Aeroclub de Sevilla, los cuales tuvimos el placer de ser testigos, de lo que a la postre, ha resultado ser el "Mejor festival de , título ganado en justicia por una soberbia organización.
Desde estas páginas queremos transmitir a los organizadores, tanto civiles como militares, nuestro sincero reconocimiento y felicitación.
Como suele ser habitual, y a "toro pasado", uno descubre que se podía haber de una forma mas efectiva, para poder extraer el máximo jugo, pero lo que es cierto, es que para llegar a esta sabia reflexión, hubo que estar allí, disfrutando de lo que se vio, para saber lo que uno se perdió.
Con un sol de justicia y a bordo de uno de uno de los autobuses puestos por la organización para el traslado desde las zonas de aparcamientos, franqueábamos las puertas de la base aérea de San Javier, sobre las 13:00 horas , de un sábado 3 de junio, que para todos nosotros, había comenzado muy temprano, de madrugada, cuando desde nuestras casas emprendimos viaje. Dicho autobús nos conducía directamente al comienzo de la exposición estática. A estas alturas del día, habíamos presenciado ya algunos entrenamientos, mientras pacientemente esperábamos la llegada de nuestro autobús, lo que había servido para crear gran expectación de lo que íbamos a encontrarnos.
Una vez pasado el control de acceso nos encontramos en el extremo de la plataforma de la Base. Con lo que desde aquí contemplábamos ya supimos que todas nuestras expectativas iban a ser recompensadas. La estática era... "inmensa", había toda una señora pista de aterrizaje, con sus más de 2 kilómetros, llena de aviones que visitar, tripulaciones con las que hablar, e improvisados tenderetes, donde poder adquirir un recuerdo, por ejemplo una camiseta, de la unidad a la que pertenecían tanto el avión en cuestión, como su tripulación. Con estas perspectivas habríamos de ser selectivos para sacarle el máximo partido a la jornada.
En el comienzo, extremo este de la plataforma de estacionamiento, estaban los pesos pesados; un P3B Orion, un Hércules, concretamente el TK10-07, un KC130H, que al día siguiente participaría en la simulación de reaprovisionamiento en vuelo, terminando con un Boeing E3A Sentry (Awacs), que también participaría.
Desde aquí se divisaban las formaciones de las distintas patrullas que iban a participar al día siguiente: La Patrouille Suisse en ese momento en vuelo de entrenamiento, los Red Arrows británicos, los Frecce Tricolore italianos, nuestros vecinos, Asas de Portugal, y como no, la Patrulla Águilas, nuestra patrulla acrobática. También estaban los Royal Falcons jordanos, con sus extras 300 y los Flying Bull con sus Zlin 50LS, regresando de su entrenamiento. Decir que aunque en Evora ya habíamos contemplado la exhibición de los Asas de Portugal, era la primera vez que veíamos sus Alpha Jet pintados con el esquema de su patrulla.
La sucesión era continua, tras el regreso de los F5 de la Patrouille Suisse y mientras repostaban tras su vuelo, despegaban los Hawks británicos.
Tras el Awacs se accedía a la cabecera de la nueva pista donde se encontraba una representación de la historia aeronáutica de nuestro pais: Dos Bücker, el T6 Texan y mis preferidos; los "españolísimos" Saeta y Supersaeta. Todos pertenecientes la la Fundación Infante de Orleans, salvo el Supersaeta, que pertenece a la Fundación Aérea de la Comunidad Valenciana. Binomio este, que ya contemplamos en el festival que con motivo del 50 aniversario del primer vuelo del Saeta, se celebró el Octubre pasado en la base aérea de Morón de la Frontera.
También encontramos una nutrida representación de los aviones utilizados en la Academia General del Aire encuadrados en la actual Ala 79. Una veterana de la enseñanza de los pilotos de nuestra Fuerza Aérea, la T34 Mentor (Perteneciente a la Fundación Parque Aéreo de Cataluña), la Dornier Do27, ya retirada, y por supuesto, el E.25, C101 Aviojet. Uno de ellos luciendo los colores de la Patrulla Águila.
Siguiendo nuestro paseo por la estática no encontramos los cazas mas actuales, tanto propios como extranjeros. Entre los propios; el Eurofighter Typhoon (C.16), el F18 (C.15), dos F5 (AE.9), un AV8B de la Armada. Mientras unos los contemplan e intentan inmortalizarlos buscando su mejor ángulo, otros guardan paciente cola. Mientras tanto, en el cielo, bajo un Sol de justicia, entrenan los Red Arrows, patrulla acrobática de la mítica Royal Air Force, mas conocida como "la RAF".
Entre los representantes foráneos: Dos impresionantes F15. Personalmente, era la primera vez que los contemplaba en vivo, y haciendo honor a la verdad, hay que reconocer, que resultan unas máquinas imponentes. Un F16, todos de la USAFE (Fuerza aérea norteamericana destinada en Europa), este último pilotado por el Teniente General Glen "Wally" Moorhead, que a juzgar por el desgaste de la chapa de la bocacha de su cañón, ha disparado, alguna que otra vez...
Un pequeño entrenador a reacción sueco, el Saab 105 perteneciente a las Fuerzas Aéreas Austriacas, único país, junto con el constructor que los usan, y cuya concepción, con asientos lado a lado, recuerda las Cessnas T37.
Un F16 Belga, representante del 31º Encuentro de "tigres" ( Tigers Meet), y cuyo piloto encuentra sosiego en la sobra que le proporciona su pájaro, a un sol al que, seguramente, no está acostumbrado. Como tigre español, un Mirage F1.
También estaban presentes, entre otros, un Mirage 2000 Frances, Un Dassault Dornier Alpha Jet A, ataviado con los colores de la Patrulla Acrobática Portuguesa, Asas de Portugal, un Panavia Tornado IDS de la Luftwaffe.
Tras un breve refrigerio, continuamos la marcha, y decidimos hacer "la digestión" guardando cola para ver el interior de un avión emblemático. El Canadair CL215T del grupo 43. Conocido como los "apagafuegos", y por "botijos", a su monturas. Mientras esperamos que quede hueco en el avión, charlamos con con su tripulación. En su interior "sentimos los mandos".
Con el Canadair llegamos a la zona de los aviones para propósitos generales, como lo es el transporte, entre los que pudimos contemplar: Un CASA C295 del Ala 35, una Kingair y una Beachcraft pertenecientes ambos, al Grupo 42, y una Cessna 560 Citation de reconocimiento cartográfico perteneciente al Ggrupo 403.
Y un C21A Learjet 35, en representación norteamericana.
Estamos llegando al final y les toca el turno a las alas rotatorias. Entre estas, pudimos ver un Cougar, perteneciente a las fuerzas destacadas en Afganistán (ISAF)) completamente equipado. Un impresionante Chinook, todo un peso pesado de las FAMET. Un "heli" de la Guardia Civil junto a un Sikorsky S76. Y como cierre, un impresionante, y tuneado, Mil-Mi 24V de la República Checa. No deja de sorprender, aunque se agradece, ver aeronaves del antiguo bloque soviético participando en festivales nacionales
Sobre las 18:30 horas llegábamos al final de la pista, y de la estática, cansados pero muy satisfechos con la experiencia. A media hora del cierre este era el aspecto que ofrecía la estática. Por nuestra parte era el momento de regresar el hotel, que dicho sea de paso, estaba en Cartagena, ya que todos los mas de la comarca habían colgado el cartel de no hay plazas con dos meses de antelación.
El domingo, tempranito, regresamos a Aire 06, en esta ocasión buscando un buen sitio en las playas de Santiago de la Ribera. Lo primero tomar un cafelito, en algunos de los bares del paseo que continuaban abiertos y que acusan los efectos de una noche intensa.
Tras el desayuno nos sentamos en espera del comienzo de la exhibición, bien protegidos con cremas solares, puesto que el día sería largo bajo un sol intenso.
Hacer mención especial a los "Speakers" que pusieron la voz a este espectáculo por encima de las atronadoras turbinas y que nos hicieron pasar una estupenda jornada.
Entre los atractivos de esta jornada, estuvieron los comentarios de las propias tripulaciones al desarrollo de las distintas actuaciones y que respondían, en un juego de roll, las preguntas de los locutores, de forma que todos nos fuimos sabiendo un poco mas de aviones y aeronáutica.
El primero en debutar fue el único avión que visitamos el día anterior, el Cl215T.
A continuación vino el Awacs, impresionante. El Sr. del polo amarillo tuvo el privilegio de mirar cara a cara a la tripulación, al resto los pilló desprevenidos....
Tras el Awacs, un poco de "helis", con un simulacro de rescate de un piloto caído, llevado a cavo por un Superpuma del SAR, seguido del Mi-24 checo.
La pasada de la formación formada por un Hércules y dos Mirage F1, simulando un reaprovisionamiento en vuelo, si que nos pillo desprevenido. Menos mal que nos pillo ágiles con el gatillo y conseguimos algunas instantáneas, de una formación difícil de contemplar a tan baja cota.
Y hablando de formaciones especiales, una clásica, la formada por saetas y Supersaetas, junto a un T6.
Llega el turno de la Patrouille Suisse constituida por 6 Northrop F5...
tras los cuales debuta un "solo", el Mirage 2000, seguramente para dar tiempo a que se disipe el humo..eso sí, y para no ser menos espectacular, a plena postcombustión.
A continuación del solo del Mirage 2000, entraron los siempre espectaculares "Frecce Tricolore". Nutrida patrulla que con sus 10 Aermacchi MB339PAN, llenaron el escenario, siendo difícil mirar al cielo y no encontrar alguno, o alguna sección de la misma, evolucionando. Con tanto avión y tanto humo, no es de extrañar, como se aprecia en la segunda instantánea, que la enseña italiana saliera un poco difuminada. Para terminar y bajo los acordes de Luciano Pavarotti, el solo se dirige a cruzarse con la formación que se dirige al respetable formando la bandera "tricolore". ¡¡¡Bravo!!!, y es que los italianos saben hacer espectáculo.
A continuación y con mucho menos humo, el F16 Solo Display Team Holandés.
Otra patrulla entra en escena, los Red Arrows británicos, que entre sus figuras estuvo dibujar un corazón y atravesarlo con un flecha. Llamativo el ruido de sus aerofrenos al ser desplegados durante sus evoluciones, nada menos que 5 al unísono, como se puede apreciar en la última instantánea de la fila.
El solo de un C26, Eurofighter Typhoon del EdA. Hablando de aerofrenos, esto si que es un aerofreno!
Entre en escena el equipo nacional, saben que juegan en casa, se lucen, bordan su exhibición. Tanto es así que una pequeña gaviota se atreve a un cruce con le Águila 7.
Tras los Águilas, nuestros vecinos de Portugal, Asas de Portugal. Modesta patrulla por dos Alphajets, que vuelan tan "pegados", que hacen que este avión parezca un "biplano". Seguramente el piloto que actúa como punto, se conoce hasta el último remache de la panza del avión del líder.
Y para terminar los Royal Falcons con Extras.
Aunque el festival continuaba, y quedaban todavía actuaciones de la talla de los Harrier de la Armada, el Airbus Beluga, la Patrouille de France, etc, para nosotros era hora de regresar, ya que como pilotos visuales, es el ocaso el que pone fin a nuestros vuelos y había que volver antes de que este fenómeno astronómico ocurriese. Y así lo hicimos.