47º Salón internacional de la aeronáutica y del espacio y Paris Airshow.Le Bourget 22 y 24/06/2007
Por Javier Bozzino
Este año hemos seleccionado para estas páginas otro acontecimiento de primer orden del calendario aeronáutico. El Salón Internacional de la Aeronáutica y del Espacio, en su 47 edición y el Paris Airshow, por lo que nos hemos desplazado a la capital de Francia, Paris, y a uno de sus aeropuertos mas emblemáticos, Le Bourget. Independientemente de la faceta aeronáutica, hemos aprovechado para conocer un poco Paris, y aunque no es objeto de esta crónica, bien podemos decir, emulando las palabras del Rey Enrique IV de Francia, "Paris vaut bien une messe" (París bien vale una misa), dichas estas, cuando hubo de convertirse al catolicismo para conseguir el poder.
No es necesario hacer coincidir una visita al Salón Internacional de la Aeronáutica y del Espacio de Le Bourget, con una visita a París, pero lo que si es altamente recomendable para todo aficionado a la aeronáutica, incluir en su vista a París, un día para visitar el Museo del Aire y del Espacio, situado en la antigua terminal, instalaciones anexas y plataforma, del aeropuerto de Le Bourget. Aunque nosotros lo hemos hecho, deberemos de repetir, ya que las necesidades de espacio requeridas por la celebración de la muestra, conllevó la dispersión, en ocasiones a lugares inaccesibles para el público, de todas las piezas que habitualmente ocupan plataforma, así como la utilización de edificios destinados a exponer piezas del museo. Este fue el caso del que ocupan dos enormes Concorde, uno de los cuales, prototipo, tiene una "nariz" curiosa.
Dicho esto sumerjámonos un poco en su historia.
El aeropuerto de Le Bourget se encuentra siruado al Noreste de la capital a 13 kilómetrs, fue inaugurado en 1919, y ha sido el único aeropuerto civil con el que ha contado la capital gala hasta la construcción y posterior entrada en servicio del aeropuertos de Orly, 1932, con quien compartió la tarea hasta 1970, momento en que la entrada en servicio del aeropuerto Charles De Gaulle, redujo su actividad a vuelos de aerotaxi.
Entre las miles de anécdotas que salpican su historia podemos nombrar que fue sobre la hierva de Le bourget donde el 21 de mayo de 1927 posara sus ruedas el Ryan NYP, apodado "Spirit os St. Louis", a cuyos mandos estaba el piloto Charles Lindberg, y que acababa de inscribir su nombre en los páginas de la historia, al completar la primera travesía en solitario del Atlántico Norte, un vuelo de 5800 kilómetros, en el que había invertido 33 horas y 30 minutos. Momento que describió el propio Lindberg...
"Las ruedas tocan suavemente... Ahora se despegan de nuevo... Debo mantener el contacto... Empujo la palanca hacia delante y vuelvo a tocar la pista... ahora lo hace también el patín de cola... No ha estado mal... Empiezo a carretear hacia los focos y los hangares... pero la pista está sembrada de figuras que corren hacia mí”. Lo esperaban 200.000 personas. Era la época de las grandes gestas aeronáuticas.
Este mismo aeropuerto fue el elegido, allá por 1961, por el bailarín, Rudolf Nureyev, perteneciente del Ballet Soviético, para desertar de las filas comunistas.
Sobre su pistas, Raymonde de Laroche, se convirtió en la primera mujer en obtener la licencia de piloto.
La histórica terminal fue obra del arquitecto Jorge Labro, quien ganó la adjudicación del concurso del Ministerio del Aire en 1935. Su inauguración coincidió con la Exposición Internacional de Paris de 1937. En la actualidad protege parte de la colección del Museo del Aire y del Espacio, tras ser reconstruido, siguiendo el modelo original, de los graves desperfectos sufridos durante la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1953 recoge todos los años impares el Salón Internacional de la Aeronáutica y del Espacio.
Imágenes de ayer...
Imágenes de hoy...
Y nosotros hemos estado en la 47ª edición. En lo referente a la organización, usaremos un término muy francés, "Chapeau" o como suena "Chapó". Es difícil de imaginar, el esfuerzo organizativo y de coordinación entre distintos organismos, que supone la celebración de un evento al que asisten miles de personas, sobre todo cuando el trayecto incluye viajes en metro, trenes de cercanías y flotas de autobuses que terminan el recorrido. A la vuelta, ejemplo mas de organización, fue que una vez llevados a la estación por los autobuses, el cercanías fue gratuito. Suponemos que la principal idea que planeaba sobre la cabeza de los organizadores era evitar aglomeraciones, que el flujo de personas no cesase. Indudablemente que hay que guardar colas, que el Domingo el tráfico es infernal, como en toda gran capital, pero la sensación final ha sido muy positiva.
Sirvan como ejemplo gráfico, esta serie de instantáneas:
Una vez dentro y con el plano en la mano uno se siente abrumado, por lo que es conveniente tomar un poco de aire, y elegir bien a que vamos a dedicar nuestro tiempo.
En los numerosos estands nos entretuvimos un momento con los llamativos trajes de vuelo, y en el de la USAF, que celebraba su 60 aniversario. A modo de curiosidad, dicho cuerpo ha empezado a desarrollar, lo que ellos han denominado la quinta generación de cazas, con la entrada en servicio de 78 F22A. La cuarta, con la que coexiste, la constituyen, entre otros, los A-10, F-15, F16 y F117, de los que se han producido 4112 unidades. A la tercera pertenecen los A-7, F111, F-4, F-5, con 3815 unidades pr0ducidas. La segunda generación fue la época de los F-100, F-101, F-104, F-105 y F-106 de los que, 5525 unidades surcaron los cielos y por último la primera generación de cazas, constituida por los F-80, F-84, F-86, F-89 y F-94, con la mayor cifra producida, 13488 unidades. Eran los comienzos de la Guerra Fría.
Dependiendo de los gustos de cada cual, uno podía dedicar el tiempo a los simuladores, componentes o a determinadas piezas, algunas de ellas realamente impresionantes
Una vez fuera hay una representación de casi todo los segmentos de la aviación.
Desde los suntuosos jets de ejecutivos, a los mas modestos ultraligeros de última generación, y que desde su lugar de exposición eran escoltados a la pista para enseñar sus cualidades a un potencial comprador.
Pasando por conversiones de helicópteros rusos, realizadas por los Israelíes, maestros en estos menesteres. También conversiones para Cessnas y Dymonds, las primeras con sus motores de Jet A1 y las segundas para atender las mas diversas tareas de vigilancia.
En cuanto a la aviación comercial, vimos uno de los dos prototipos del A380.
Uno de sus competidores, el también enorme Boeing 777. Helicópteros de pasajeros y el Airbus que la Agencia Espacial Europea, ESA, utiliza para el entrenamiento en condiciones de ingravidez de los futuros astronautas, realizando trayectorias de vuelo parabólicas y de las que es capaza de encadenar hasta 21. Literalmente te quitan el aviónavión del trasero. Ajustando la velocidad de caída, de forma que el individuo no alcance al avión. El resultado es el de todos conocidos, la sensación de que la persona flota dentro del avión.
Las estrellas de otros tiempos también tienen su lugar, y como dignos representantes del pasado tuvieron lugar de honor en la plataforma de Le Bourget. Fue el caso del Dassault Flamant y del Lockheed Constellation. Especial mención hacemos al B747 del "Musee de l'Air et de l'Espace", que nos protegió con sus alas en mas de una ocasión, de los numerosos chaparrones con lo que nos obsequió el dios Meteo durante esa jornada.
Impresionante el despliegue de la USAF, seguramente motivado por su 60 aniversario. Pudimos disfrutar de una muestra muy variada de su arsenal, entre los que encontramos un impresionante C-17 Globemaster III...
C130 Hercules...
F-15 Eagle
F-16 Fighting Falcon
F-18, en la versión SuperHornet
S70 Pave hawk
y todo su despliegue de armamento, eso sí de "mentiriquilla".
En la jornada correspondiente a la prueba de vuelo, y con sillón de tribuna, esto es lo que contemplamos.
Ese día llegamos temprano y mientras esperábamos el comienzo, pudimos entretenernos con la presencia del Airbus A-380 que participaría posteriormente y el Lockheed Super Constellation, al que remolcaron hasta estacionarlo justo delante nuestra, sin que por ello, estorbase o interfiriera la visión. Todo un detalle de la organización.
El remolque de un planeador S1 Swift, llevado a cabo por una Cessna Bird Dog, y la posterior demostración coreografiada de aquel, dieron comienzo a las demostraciones de vuelo.
Tras el entro en escena una helicóptero Puma del Armee de l'air, que realizó un simulacro de despliegue y recogida de comandos.
Mas que sorprendentes, el calificativo que mas se ajusta a la demostración del Eurocopter EC 665 Tigre, sería increíble, con toneles y loopings desde la posición de estacionario. Algo digo de admirar.
Llegó el turno del peso pesado del programa de demostraciones, el Airbus A-380...
Una de las pocas presentaciones oficiales, la versión biplaza del Dassault Rafale. Principalmente para no interferir con el tráfico del próximo aeropuerto de Charles De Gaulle, los aviones que sus características de vuelo se lo permitían, realizaban el despegue por la pista 21 y el aterrizaje, con viento en cola, por la pista contraria, la 03. Tras una ceñida aproximación al mas puro estilo visual. Aquellos que no podían permitirse semejante hazaña, por ejemplo el A380, realizaban la toma sobre la pista 23, siempre con la intención de perturbar lo menos posible el tráfico del segundo aeropuerto de París. Quizás esta dificultad añadida, a volar un prototipo fuese el motivo por el que el Rafale no realizase una toma limpia, "botando" tras la primera toma de contacto.
El Mirage 2000C-RDI hizo un despegue rasante a plena post combustión.
Tras su actuación, clavada de frenos agachando morro en señal de saludo. Jugaba en casa.
Otro detalle mas de organización. Una pantalla gigante, en la que se podía contemplar, lo que no alcanzaba la vista.
También contamos con la presencia de un AWACS perteneciente al Arme de l'air, que se desvió de su ruta para realizar una baja aproximación.
Un gastado C-160 Transall simuló un rescate de rehenes. Tras el despegue inicial, realizó una primera toma en la que se desplegaron los comandos, volviendo a la seguridad que le confiere su medio, el aire. Reunido los rehenes al borde de la pista nueva toma, con posterior despegue con ellos ya a bordo. Todo exprimiendo al máximo las cualidades del avión, para estar el mínimo tiempo expuesto.
Los americanos desplegaron un Lockheed Martin F-16C, y un Boeing F/A-18E/F Super Hornet. Ambos pusieron de manifiesto las potencias de sus plantas motrices. el primero con un despegue despegue a la vertical, y lo que viene siendo ya una tradición, tras la toma, no dejar que la rueda de morro se pose.
El Super Hornet realizó una frustrada, al final de su demostración.
El despliegue italiano fue notable. Por parte de su fuerza aérea participaron un Eurofighter Typhoon y un Panavia tornado, cuyo piloto se llevó su recuerdo personal, fotografiándonos mientras rodaba a su lugar de estacionamiento.
La industria aeronáutica italiana desplegó un Finmeccanica C-27J Spartan, que demostró sobradamente sus cualidades STOL, y de vuelo, con una impresionante pasada a "cuchillo" a lo largo de toda la línea de pista. Maniobrabilidad mas que destacable para el avión que se trata.
Otros representantes fueron el Aermacchi M-346 y un AMX.
En el capítulo de históricos, pudimos disfrutar de las evoluciones de un Fouga Magister, decorado los vivos colores del equipo Tranchant, al que pertenece.
Y sobre todo del "Connie", apodo por el que se conocía a los Lockheed Constellation.
El cierre de las demostraciones de vuelo de ese día y por ende a la presente edición del Salón del Aire y de Espacio, corrió a cargo del Armee de l'Air, que realizó un simulacro de detención de una avioneta sospechosa, llevada a cabo desde un helicóptero. Curioso final. Yo hubiese apostado por los Alpahjet de su patrulla acrobática.
Se echó en falta ese día, la actuación de los modelos rusos, especialmente el Antonov y el Mig, cuyo comandante tuvo el detalle de fotografiarse con los mas pequeños.
Nuestras impresiones finales
Se nota que estamos en la era de las comunicaciones.
Lejos queda la rivalidad entre Rusos y Americanos, que aprovechaban las oportunidades que brindaban ferias como Le Bourget, o Farmborough, para realizar muestras propagandísticas de fuerza, e impresionar al oponente, y a sus aliados de camino, con prototipos de máquinas que en ocasiones no pasaron de eso, ser meros prototipos. Países cuyas industrias aeronáuticas han sufrido drásticos recortes en sus pedidos, que la han obligado a alianzas y profundas remodelaciones, y que actualmente se encuentran más concentradas en sobrevivir, que en políticas propagandísticas. Como muestra, en cuanto a las alianzas, cabe destacar que en EEUU ya solo quedan dos fabricantes de aviones y en cuanto al numero, recordar las cifras mencionadas.